Fundación Real que se remonta a 1596, acogió a un grupo de religiosas recoletas de San Bernardo, procedentes de un beaterio próximo a la localidad palentina de Perales, que había sido fundado en 1161. Reformado en el siglo XVIII, su fachada posee trazas neoclásicas. En su interior alberga una extraordinaria muestra de arte pictórico y escultórico dieciochesco.