El 28 de abril de 1856, comenzaban las obras de la estación del norte de Valladolid. El proyecto, quedó reducido a un simple apeadero, hasta que en 1891 fue aprobado un segundo proyecto firmado por el ingeniero francoespañol Enrique Grasset y Echevarría y por el arquitecto Salvador Armagnac, quienes idearían la Estación del Campo Grande o del Norte. El complejo fue finalizado en octubre de 1895, y supuso la dinamización social y económica de la ciudad.