Existen varios restos de lienzos defensivos a lo largo de la ciudad, de los que sin duda alguna el más visible es el que se conserva en la calle Angustias, y que fue documentado tras una campaña arqueológica desarrollada e 1986. La muralla original, a caballo entre el siglo X y XI, dejo paso a otro cinturón defensivo posterior, de cuyos restos queda el de Angustias.