Afluente del Duero, que recibe su nombre del latín Pisoraca, asociado a asentamiento de la Legio IIII Macedonica, en la actual población palentina de Herrera de Pisuerga. Ha sido escenario de fiestas palaciegas acuáticas, de contrabando, asesinatos y suicidios, competiciones deportivas… Sin duda alguna el motor de Valladolid desde la Prehistoria hasta la actualidad, jalonado por varios puentes.
El Pisuerga se congela en 1658
El día 30 de enero de 1658, tuvo lugar en Valladolid un hecho insólito por sus dimensiones. Debido al frío extremo, las aguas del río Pisuerga se congelaron en varios puntos, de tal forma que se podía cruzar entre una orilla y otra sin peligro de que se quebrara la solidez de la superficie.
Testimonio de aquel hecho lo da el notario Manuel Álvarez:
«Fueron tan grandes las heladas, fríos y aires que hubo en esta ciudad este presente año de mil y seiscientos y cincuenta y ocho, que se pasaba por el hielo de parte a parte por muchas partes, y ví jugar en medio del río a muchos muchachos al cacho, y a la argolla y ala taba, en el hielo que en él había, y pasar muchas y diversas personas de esta parte a la Huerta del Rey y volver y venir atravesando dicho rio por el dicho hielo, sin riesgo ni daño alguno que sucediese».
El día 30 de enero de 1658, tuvo lugar en Valladolid un hecho insólito por sus dimensiones. Debido al frío extremo, las aguas del río Pisuerga se congelaron en varios puntos, de tal forma que se podía cruzar entre una orilla y otra sin peligro de que se quebrara la solidez de la superficie.
Testimonio de aquel hecho lo da el notario Manuel Álvarez: