Se trata de un edificio de principios del XVII, atribuido a Francisco de Praves. El 14 de mayo de 1733 se produjo en el presbiterio la revelación al Padre Hoyos: “Reinaré en España con más veneración que en oras partes”. En 1941 fue declarada Basílica menor por el papa Pablo VI. Destacan por su singularidad, las pinturas de la primera capilla derecha, con un retablo del siglo XVIII donde se observa a la Virgen filipina de Antipolo, que representa en la Basílica el mundo hispánico de Oriente, y las de la segunda capilla izquierda donde se representa a la Virgen de Guadalupe, realizada por el mexicano Luis Toral en 1951, representando al mundo hispánico de Occidente con los escudos nacionales de sus países.