El 18 de octubre de 1969, con motivo de la conmemoración del V Centenario del matrimonio de los Reyes Católicos en el Palacio de los Vivero de Valladolid, el Ayuntamiento decidió erigir un monumento dedicado a monarcas tan significativos en la historia de España, patronos del Descubrimiento de América, eligiendo como lugar el parque de la Rosaleda. Años más tarde fue trasladado a su actual localización, tras el citado Palacio de Congresos Conde Ansúrez. La obra fue realizada por el escultor Antonio Vaquero, profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid, que esculpió en piedra blanca la figura sedente de la reina Isabel de Castilla acompañada por el rey Fernando de Aragón de pie, y que aun recuerda el lema “Tanto Monta”.
La ajetreada boda de los Reyes Católicos
De entre todas las bodas del mundo medieval, la más significativa fue sin duda la de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. El príncipe aragonés viajó durante semanas para alcanzar Valladolid en la fecha convenida. El día 14 de octubre se intercambiaron regalos. El miércoles 18, el ya prometido juraba obediencia y cumplimiento de las “leyes, fueros, cartas, privilegios, buenos usos y buenas costumbres” del Reino, y al día siguiente se celebró la misa de velaciones en el altar de Santa María la Mayor, celebrándose el acontecimiento en el Palacio de los Vivero el 19 de octubre de 1469.
La maqbara mudéjar de Valladolid (Actual Casa del Estudiante)
La presencia musulmana en Valladolid se remonta, al menos, hasta el asentamiento de los mudéjares emigrados desde Toledo tras su conquista en 1085. Aquellas gentes se intalaron en el barrio de San Martín, quedando como testimonio el topónimo de la Calle de los Moros.
A unos 200 metros del arrabal, se localizaron en los años noventa los restos de la maqbara o cementerio musulmán, en las excavaciones desarrolladas en la Casa de la Beneficencia que albergaba al menos medio centenar de enterramientos, muy característicos, por estar en posición lateral, mirando hacia la Meca, tal y como explica el Corán.
De entre todas las bodas del mundo medieval, la más significativa fue sin duda la de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. El príncipe aragonés viajó durante semanas para alcanzar Valladolid en la fecha convenida. El día 14 de octubre se intercambiaron regalos. El miércoles 18, el ya prometido juraba obediencia y cumplimiento de las “leyes, fueros, cartas, privilegios, buenos usos y buenas costumbres” del Reino, y al día siguiente se celebró la misa de velaciones en el altar de Santa María la Mayor, celebrándose el acontecimiento en el Palacio de los Vivero el 19 de octubre de 1469.
La presencia musulmana en Valladolid se remonta, al menos, hasta el asentamiento de los mudéjares emigrados desde Toledo tras su conquista en 1085. Aquellas gentes se intalaron en el barrio de San Martín, quedando como testimonio el topónimo de la Calle de los Moros.
A unos 200 metros del arrabal, se localizaron en los años noventa los restos de la maqbara o cementerio musulmán, en las excavaciones desarrolladas en la Casa de la Beneficencia que albergaba al menos medio centenar de enterramientos, muy característicos, por estar en posición lateral, mirando hacia la Meca, tal y como explica el Corán.